Fiscalidad e Impuestos

Cómo declarar un alquiler en la renta | DECLARACIÓN AEAT

Muchas personas están preparando su declaración de renta correspondiente al presente año, y a partir de este hecho surgen muchas preguntas, pues en la elaboración de su declaración cada uno tiene aspectos que le resultan complicados de entender y de establecer claramente cómo hacerlo en forma correcta.

La alternativa de usar el alquiler de una vivienda como solución habitacional es cada vez más extendida. Bien sea por decisión personal o por las dificultades  de acceso al financiamiento hipotecario por parte de la banca, son muchas las personas que deciden vivir en alquiler y muchos los propietarios  que deciden poner en arriendo sus viviendas o parte de ellas como alternativa para generar ingresos extra que les permitan vivir con más holgura.

Pero esta relación que se establece entre el casero y el inquilino, es una relación comercial, que como tal genera un ingreso a cambio de un servicio prestado, que queda registrado a través de un contrato que se establece entre las partes.

Es el caso que para el inquilino, esto representa el gasto por concepto de vivienda habitual y  para el arrendatario esto es un ingreso por el uso que realizan terceros  de su propiedad.

La deducción estatal por concepto del alquiler de vivienda se suprimió en enero del 2015, pero sigue vigente para todos aquellos contratos que fueron firmados antes de diciembre de 2014. Sin embargo, los ingresos obtenidos por el arrendador de la vivienda si son sometidos a impuesto, incluidos los alquileres vacacionales o por temporada.

Este año debido a que hacienda ha estado ha sido más enérgica en el control, ha sido posible detectar fraudes por concepto de alquiler. Por lo que vamos revisar cómo se realiza la declaración en el IRPF para evitar problemas con el fisco

Declarar el Alquiler en la Renta

Para realizar la desalación de la Renta la mayoría de las Comunidades Autónomas cuenta deducciones fiscales para el alquiler de una vivienda, principalmente para los inquilinos, pero también existen algunas que mantienen ventajas fiscales para los caseros.

En este país, solo existen hasta ahora dos comunidades autónomas, que no desagravan el alquiler: Rioja y Murcia. Sin embargo, existen  consideraciones especiales, en cuanto al impuesto en la renta  para los casos de Jóvenes, discapacitados, o personas mayores.

Para que el arrendador pueda disfrutar de la reducción  del inmueble alquilado, este debe ser la vivienda habitual del inquilino. Adicionalmente a esto, es necesario que las rentas obtenidas tributan como rendimientos del capital inmobiliario y no como actividad económica.

Hasta la actualidad aquellas personas cuyas viviendas eran destinadas a un alquiler vacacional recibían una reducción del 60% por el alquiler en el IRPF. Pero para este nuevo período Hacienda y el Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC), han determinado que este beneficio no debe ser aplicado a los alquileres por temporada, por no representar la vivienda habitual de los inquilinos, sino solo a los alquileres tradicionales.

En el caso de los alquileres vacacionales, los propietarios también se pueden deducir los gastos de una vivienda turística. En este caso se pueden deducir los gastos por el suministro de Luz, agua, gas doméstico, así como los intereses y gastos financieros derivados de la compra-venta de la casa, los gastos de reparación y conservación del inmueble o las primas abonadas por contratos de seguro.

La declaración del alquiler del casero

El incluir el alquiler que cobras por la renta de una vivienda de tu propiedad es obligatorio y más sencillo de lo que puedas imaginar. Cuando tú funges como arrendador de una vivienda como casero recibes un dinero por el alquiler, al que debes restarle una serie de gastos.

Sobre esta cifra se aplica una reducción del 60%, si la casa está alquilada como vivienda habitual, el resultado lo integras en la base imponible general, donde también va tu salario

El arrendador debe  dejar constancia en su declaración de los ingresos obtenidos  por el alquiler de sus bienes inmuebles, como rendimiento del capital inmobiliario. Delas rentas que percibe anualmente él debe restar los siguientes gastos, que son deducibles de impuestos:

  1. Los intereses de préstamos vinculados con la compra o mejoras realizadas a la vivienda.
  2. Los impuestos del IBI, la tasa de la basura, el alumbrado o el vado.
  3. Los gastos de la comunidad.
  4. Los gastos destinados a la conservación y  reparación de la vivienda exceptuando los de mejora o ampliación del inmueble
  5. La prima del seguro de hogar.
  6. La amortización del inmueble, que es un 3% del valor catastral de construcción.
  7. Los gastos de suministros como luz, agua, gas y teléfono.
  8. A la cantidad que resulta de restar los estos  gastos a los ingresos anuales procedentes de la renta del alquiler, se aplica además una reducción del 60% para obtener el rendimiento.

¿Cómo  realizar la declaración si soy inquilino?

Cuando realizas tu declaración de renta lo primero que debes hacer es identificar tu vivienda en alquiler. Quizá sea de los que han optado por  alquilar tu vivienda en propiedad para irte  a vivir como alquilado. Si es así es muy probable que tengas dudas en este aspecto.

Los datos de la viviendas que mantienes arrendada debes incluirlos en el apartado C de la página 5 de la renta 2018.concretamente las casillas que van de la 55 a la 65 servirán para identificar el inmueble que estás alquilando.

Una vez has realizado esta parte del procedimiento, hacienda procederá a preguntarte si la casa también ha estado a tu disposición durante todo  el 2017 o solo unos meses, en otras palabras si has hecho uso simultáneo del alquiler con el de tu propiedad (no siendo esta tu vivienda habitual) en la casilla 067 deberás indicar el número de días  que no ha estado alquilada. Esto es muy habitual con la casa de playa que alquilas durante todo el año salvo en agosto que es el mes que reservas para disfrutarla tú mismo.

La reforma de IRPF suprimió a partir de enero del 2015 la deducción por el alquiler de vivienda habitual, aunque se mantiene para los inquilinos cuyos contratos hayan sido firmados antes del 31 de diciembre de 2014 o con un contrato nuevo que sustituya  a otro que ya había agotado las prórrogas permitidas en la ley.

El inquilino puede deducir el 10,5% de la renta del alquiler, con un, límite de 9040 euros anuales si la base imponible es igual o inferior a 17.707, 20 euros. La base imponible máxima que da derecho a la deducción por alquiler de vivienda es de 24.107, 20 euros.

Además el inquilino se puede beneficiar de las deducciones autonómicas del alquiler que todavía están vigentes en Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla la mancha, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid y Comunidad Valenciana.

¿Cómo se realiza la declaración de un alquiler vacacional?

Cualquier ingreso, por concepto de alquiler, aunque solo sea de unos meses o temporada al año, debe verse reflejado en la declaración de IRPF con carácter de obligatoriedad.

En este rango de inmuebles con fines vacacionales se incluyen los apartamentos de la playa, las casas rurales o las viviendas que se pueden alquilar a través de las plataformas online como Airbnb, Homeaway, Windu, sin que constituyan una actividad económica.

Es importante que al hacer la declaración se establezca la claramente el tiempo de ocupación de la vivienda, es decir, el tiempo en el que está esta alquilada y cuando está vacía.

En el periodo en el que la vivienda permanezca alquilada, las ganancias obtenidas se declaran como rendimiento del capital inmobiliario, que se obtiene como resultado de restar a los ingresos los gastos deducibles, limitados a los días, tiempo o el periodo en el que la vivienda esté alquilada, también se puede deducir la totalidad del gasto que las agencias que gestionan el alquiler o la publicidad realizada para poder alquilar la vivienda.

El tiempo en el que la vivienda permanece desocupada se debe declarar como segunda vivienda. Para este caso, se debe calcular el 1,1% del valor catastral de la vivienda, o del 2% si  se revisó antes de 19194, y el resultado se divide entre los 12 meses del año. La cantidad que debemos incluir en la declaración será el resultado de multiplicar el valor mensual por los meses que la vivienda esté vacía.

En definitiva declarar los ingresos por concepto de alquiler es un procedimiento obligatorio, ya que en caso contrario, la agencia tributaria  puede imponer sanciones que van desde el 50% al 150% de la cantidad no declarada, según el grado con el que se clasifique la sanción.

La vivienda es clave para realizar la declaración de renta,  más si tienes una casa en alquiler y este es el primer año que te corresponde presentar declaración como arrendador. Incluir el alquiler de una vivienda en tu declaración de rentas es de carácter obligatorio y más sencillo de lo que puedes llegar a pensar.

Muchas personas al preparar su declaración de renta  se sienten confundidas, pues quieren hacerlo correctamente, pero existen muchos aspectos confusos, uno de ellos es el del alquiler de las viviendas que se han convertido para muchos en una solución habitacional.

Lo cierto es que bien sea que actúes como casero o arrendador esto debe verse reflejado en tu declaración de Impuesto, en forma obligatoria,  pero para muchos la pregunta más habitual es como hacerlo sin cometer errores.

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