Tenemos que reconocer como positivo los datos que arroja la Encuesta sobre Poblaci�n Activa -EPA- referidos al tercer trimestre del a�o. M�xime cuando es un periodo en el que tradicionalmente el registro de personas desempleadas crece. De hecho, no se registraba un descenso en este trimestre desde hace dos a�os. Adem�s, el dato es llamativamente positivo si se tiene en cuenta que el paro subi� en el segundo trimestre en m�s de 126.000 personas y que en los tres primeros meses del a�o la EPA contabiliz� 802.800 parados m�s. Por lo tanto, cuanto menos, se rompe con la trayectoria seguida a lo largo de los dos periodos anteriores.
En concreto, a nivel del Estado, la encuesta arroja un descenso del desempleo en 14.100 personas, un aparentemente p�rrico � 0,3%, pero esperanzador, dada la trayectoria de los dos �ltimos trimestres y los �ltimos registros publicados por los Servicios de Empleo de las distintas Administraciones.
A nivel andaluz se registra 4.300 parados menos en el tercer trimestre, lo cual viene a representar que algo m�s del 30% del descenso total corresponda a nuestra Comunidad. Es decir, 1 de cada 3 desempleados que han desaparecido del registro de la encuesta, lo hace en Andaluc�a. Datos evidentemente positivos, pero que no nos deben de hacer olvidar que la tasa de desempleo de nuestra Comunidad sigue situada por encima del 25%, con 994.400 personas sin trabajo. Y, que a efectos reales, significa algo tan dram�tico, para muchas personas y familias, como que uno de cada cuatro andaluces no encuentra ocupaci�n.
No obstante, queremos incidir en lo positivo del dato arrojado por la EPA en este tercer trimestre para la totalidad del Estado y en especial para Andaluc�a, cuyo fundamento radica, a seguro y en gran medida, en los puestos de trabajo creados por las administraciones central y auton�mica a trav�s del Plan E y Proteja, respectivamente, a las medidas favorecedoras del cr�dito hacia las empresas y los empleos propios de la temporada de verano.
La codicia financiera sumada a una econom�a especulativa y cortoplacista de determinados sectores econ�micos, es lo que nos ha llevado a una situaci�n como la actual y a sus consecuencias m�s dram�ticas. Plasmadas en los doce �ltimos meses en un incremento de m�s un mill�n y medio de desempleados. Frente a ello, en primer lugar, no cabe otra que la continuidad de aquellas medidas que lleven a la protecci�n social de los m�s desamparados y por otra parte, a impulsar un cambio en el modelo productivo que desde el di�logo social fundamente la educaci�n, la innovaci�n, la sostenibilidad y la responsabilidad social como pilares de una econom�a productiva.
Desde la Econom�a Social, como referente hist�rico de una econom�a sostenible y productiva, arraigada al territorio y teniendo en cuenta la corresponsabilidad que nos corresponde como agente social en Andaluc�a, seguiremos respaldando las medidas sociales y apoyaremos en el marco del di�logo social todas aquellas acciones que nos acerquen a un modelo productivo sostenible.